Publicado el · Por Ricard Prehn, patrón profesional de embarcaciones de recreo (PPER), capitán de yate, Yacht Captain up to 200 GT y profesor náutico desde hace más de 27 años
En resumen
Los catavientos son trozos de lana o de cinta pegados a las dos caras de la vela, cerca del grátil. Si los dos corren hacia popa, la vela va bien trimada. Si baila el de barlovento, vas demasiado orzado o la vela está demasiado amollada: arriba un poco o caza. Si baila el de sotavento, vas demasiado arribado o la vela está demasiado cazada: orza un poco o amolla.
El truco para el timonel: lleva la caña hacia el cataviento que baila. Los catavientos responden antes que cualquier instrumento, por eso en ceñida se timonea mirándolos.
La vela te habla: los dos catavientos del génova
Mira el génova desde arriba, navegando en ceñida. Junto al grátil lleva dos catavientos, uno en cada cara: el de barlovento (el lado por donde entra el viento) y el de sotavento, que se ve a través de la vela. Pulsa ▶: el barco orza de más y luego arriba de más, y en cada caso uno de los dos se pone a bailar.
Cargando la demo…
Cuando la vela va bien trimada, el aire se pega a las dos caras y los dos catavientos corren hacia popa, tranquilos. Es cuando la vela empuja más.
Baila el de barlovento: arriba un poco (o caza)
Si el cataviento de barlovento se levanta, gira o bailotea, el viento entra demasiado de proa respecto a la vela. Pasa por dos motivos:
- Vas orzado de más: el barco apunta demasiado hacia el viento. Arriba un poco hasta que el cataviento vuelva a correr hacia popa.
- La escota está demasiado amollada para el rumbo que llevas. Cázala un poco.
Si sigues orzando, después del cataviento empezará a flamear el grátil: es el aviso de que te has pasado.
Baila el de sotavento: orza un poco (o amolla)
Si el que cae o baila es el de sotavento, el aire se despega por la cara de sotavento. La vela está en pérdida y frena sin que se note:
- Vas arribado de más para lo cazada que va la vela. Orza un poco.
- La escota está demasiado cazada. Amóllala un poco.
Este es el error más traicionero, porque la vela no flamea y parece que todo va bien. Ante la duda, amolla.
El truco para el timonel: la caña, hacia el que baila
Para no liarse con barlovento y sotavento con el barco escorado y las olas, hay una regla que funciona siempre: lleva la caña hacia el cataviento que baila. Si baila el de barlovento, la caña a barlovento: el barco arriba. Si baila el de sotavento, la caña a sotavento: el barco orza. Con rueda es al revés de la caña: gira la rueda hacia el lado contrario.
Arriba y abajo: para qué sirven los catavientos a distintas alturas
En el génova se suelen poner catavientos a tres alturas. Sirven para ver si la vela trabaja igual de arriba abajo:
- Si se levantan antes los de barlovento de arriba, la parte alta de la vela abre demasiado (demasiada torsión): adelanta el carro de la escota del génova.
- Si se levantan antes los de abajo, la parte baja va demasiado abierta: retrasa el carro.
- Bien ajustado, al orzar poco a poco se levantan los tres a la vez.
Los catavientos de la mayor
La mayor suele llevar los catavientos en la baluma, el borde de popa. Lo normal es que vuelen hacia popa casi todo el rato. Si el de arriba se esconde detrás de la vela, hacia sotavento, la baluma va demasiado cerrada: amolla un poco la escota de la mayor o la contra.
Catavientos, viento aparente y rizos
Los catavientos marcan el viento aparente, no el real: el que nota la vela con el barco en marcha. Si no tienes claro por qué no es lo mismo, lo explicamos con un cormorán y una lancha en viento real y viento aparente.
Y cuando el viento sube, por mucho que trimes, llega un punto en que sobra vela: el barco escora de más, el timón se pone duro y la velocidad no sube. Ahí no se arregla con los catavientos: toca tomar un rizo.
Lo que aprendes a bordo
Los catavientos se entienden en dos minutos y se aprenden a mirar en una tarde. En las prácticas de vela desde Port Garraf, el que va a la caña timonea en ceñida mirando los catavientos del génova mientras el de la escota trima, y luego se cambian.
Preguntas frecuentes
¿Qué significa que el cataviento de barlovento se levante?
Que el viento entra demasiado de proa respecto a la vela: vas orzado de más o la escota está demasiado amollada, y el aire ya no se pega por la cara de barlovento. Arriba un poco o caza la escota hasta que vuelva a correr hacia popa.
¿Y si el que baila es el de sotavento?
Entonces el aire se despega por la cara de sotavento: vas arribado de más o la vela está demasiado cazada. Orza un poco o amolla la escota. Ante la duda, amolla: una vela demasiado cazada frena sin que se note.
¿Qué quiere decir que bailen los de arriba y no los de abajo?
Que la vela no trabaja igual en toda su altura. En el génova, si los catavientos de barlovento de arriba se levantan antes que los de abajo, la baluma abre demasiado: adelanta el carro de la escota. Si se levantan antes los de abajo, retrásalo. Cuando está bien, los de arriba, en medio y abajo se levantan a la vez al orzar.
¿Se timonea mejor por los catavientos o por el instrumento de viento?
En ceñida, por los catavientos: reaccionan al instante y te dan el ángulo justo para tu vela y tu trimado. El instrumento sirve para saber cuánto y desde dónde sopla, y para los rumbos abiertos.
¿Sirven los catavientos navegando de popa?
Los del grátil del génova no: de popa el aire no corre a lo largo de la vela y cuelgan sin decir nada. Con el viento por la aleta o de popa, mira la veleta del tope del palo y el viento aparente.
